Desde que nació Elisa, me interesé por temas referentes a la
maternidad... y cómo no hacerlo si no tenía ni la menor idea de lo que estaba
haciendo... en realidad todavía no tengo ni la más mínima idea de lo que estoy
haciendo, pero ahí voy, y hasta ahorita, en los 5 meses que tengo de
experiencia, creo que no lo he hecho tan mal...
En mi afán de hacer bien las cosas como mamá, leí muchísimo
sobre apego, colecho, lactancia... me encontré con muchísimas posturas, unas a
favor, otras en contra y la verdad es que tomé lo que más me gustó y convenía
de cada una de las teorías y lo adapté a mi nueva vida como mamá... Finalmente
si estoy haciendo bien o mal las cosas, me lo dirá Elisa cuando tenga la edad
suficiente para saber si fui buena por comprarle el juguete que tanto quería, o
si fui la peor por no dejarla comer dulces después de las 6 de la tarde...
Me he dado cuenta que la maternidad es como la política o la
religión... Nunca nadie jamás en la vida va a estar de acuerdo con cómo haces las
cosas... Y siempre va a haber gente que llegue a querer evangelizar diciendo
que su método es el más efectivo de la vida y van a querer imponer y juzgar y
meterte hasta por el espacio debajo de las uñas sus ideas...
Pertenecer a foros de maternidad me ha hecho descubrir que
hay un grupo de madres que son sumamente intolerantes e impositivas con los
estilos de crianza... Que si la lactancia exclusiva, que si el apego, que si no
hay que dejarlos llorar, que si hay que contenerlos porque sino esos niños crecerán
en adultos que serán una escoria para la sociedad, o peor aún, se convertirán
en el nuevo Hitler…
Y mi problema no es que compartan información sobre crianza
y desarrollo avalando la corriente que, estas madres fundamentalistas,
decidieron seguir, mi problema es que, como ya dije, quieran meterme a CarlosGonzález hasta en la sopa y entiendan que algunas teorías o corrientes no funcionan
para todas las personas y que se molesten y ofendan porque alguien no colecha o
porque una madre prefiere la comodidad de dar mamila a que le sangren las
chichis…
Y es aquí cuando regreso al título de mi post, que por cierto es una frase de Voltaire…
Siempre me he
considerado una persona tolerante y abierta a cualquier tema, sé que soy poco
diplomática y no me voy a quedar callada si en algo no estoy de acuerdo, pero
definitivamente, escucharé siempre los argumentos de los demás y respetaré su
forma de pensar… Y eso espero de vuelta de los demás, sino están de acuerdo
conmigo puedo aceptarlo, siempre y cuando respeten mi punto de vista… o como
dicen los gringos “let's agree to disagree”
En fin, ya veremos cómo llega la factura cuando Elisa cumpla
15 años...

